Laura o la soledad sin remedio

Pio Baroja

Compuesta y publicada en el exilio de París (1936-1940), se inspiró, en gran parte, en sus experiencias francesas y suizas y en ciertos sucesos de la Guerra Civil española, de los que tenía conocimiento en la capital gala.

El tema de la novela, que recuerda de algún modo el de El árbol de la ciencia, puede formularse como el sentimiento de soledad y falta de energía que aqueja a ciertas personas; en este caso, a Laura Monroy. Pero no todo es pesimismo en la obra, pues, en contraste con la protagonista, Mercedes García Pacheco, partiendo de una situación funesta, se va abriendo paso en la vida, no sin esfuerzo, hasta alcanzar una posición venturosa.

En Laura o la soledad sin remedio, Pío Baroja muestra de nuevo sus facultades de gran novelista mediante la imaginación y el manejo de recursos verbales de todo tipo; procedimientos en muchas ocasiones inapreciables, tras un estilo en “tono menor”, distintivo de sus imperecederas creaciones literarias.


Bienandanzas y fortunas

Ricardo Baroja

A finales del siglo XV el banderizo oñacino Lope García de Salazar escribe sus “Bienandanzas e Fortunas” en veinticinco libros. Los doce primeros narran la historia del mundo desde su creación hasta la caída en occidente del islam y los turcos; los siguientes se refieren a la historia peninsular y a sus pobladores e invasores. Los últimos libros los dedica exclusivamente a las guerras de bandos y linajes, entre oñacinos y gamboínos, que se sucedieron en territorio vasco al final de la Edad Media. En estas nuevas “Bienandanzas y fortunas” de 1939, Ricardo Baroja (hermano de Pío Baroja, hombre polifacético, reconocido pintor, grabador, aguafuertista; también actor, inventor y escritor, Premio Cervantes de Literatura en 1935) se deleita con las barbaridades relatadas por el viejo cronista vizcaíno en una divertida y fantástica novela ambientada en la edad media euskaldún. Una novela tragicómica, a ratos burlona y picante, a ratos violenta y cruel, de la que se desprende también la idea que los problemas de Vasconia no son de ahora, que quizás procedan de varios siglos atrás y que la barbarie y la violencia ya estaban presentes en aquellos tiempos lejanos. 


Semblanzas

Pío Baroja

 

Pio Baroja cultivó con frecuencia la biografía literaria en formato breve. Lo hizo desde sus inicios como colaborador en distintos periódicos, publicando perfiles de autores vivos y muertos a los que admiraba, y lo siguió haciendo en sus obras de tono más autobiográfico, incluyendo unas interesantes memorias trufadas de opiniones sobre la intelectualidad de la época. Sin embargo, se da la casualidad de que jamás dio a la imprenta un libro con lo mejor de su producción dedicada a éste género. Por eso, desde Caro Raggio hemos querido llenar ese vacío con una antología –seleccionada y editada por Francisco Fuster García- con la que pretendemos poner al alcance del lector actual un número representativo de las mejores semblanzas escritas por el novelista vasco, agrupadas en un solo tomo y en una edición ciudada, pero accesible. Una –galería de tipos de la época- por emplear la fórmula barojiana –en la que los retratos de algunos de los personajes más relevantes de nuestra cultura (Ortega y Gasset, Galdós, Azorín, Unamuno, Valle-Inclán, Picasso, Sorolla) conviven con los de escritores y artistas que, pese a gozar de cierta fama en su época, son hoy en día unos desconocidos para el gran público.

En definitiva, un original y sugerente paseo por ese bosque animado que fue la España barojiana a través de esta pequeña colección de vidas en la que Baroja nos presenta a sus contemporáneos y nos habla, a la vez, de su propia persona.